De la inflamación a la estructura articular
Al evaluar un proceso inflamatorio, el ortopedista debe determinar si el origen es puramente bursal o si existen lesiones traumáticas asociadas, como fracturas, luxaciones o esguinces previos que hayan alterado la biomecánica local. Es frecuente encontrar casos de bursitis que se confunden con tendinitis o lesiones musculares debido a la localización del dolor. Asimismo, descartamos cuadros más complejos como artrosis, una lesión de menisco o una lesión de ligamentos, especialmente si el paciente presenta antecedentes de lesiones deportivas que comprometen la estabilidad del conjunto articular.